Por qué tu dirección importa más que el horario

«Silvia, ¿estás lista para volver a hacer las tres de la mañana con tu equipo para este proyecto urgente?»

Esa pregunta, hecha por un Vice President, no era realmente una pregunta.
Era una orden, de esas que en otro tiempo me habrían encendido, hecho organizar en cero coma mi equipo y hecho sentir útil.

Asentí, pero dentro de mí, por primera vez, sentí un NO rotundo, claro y doloroso.

Trabajaba en el sector de la energía que “mueve el mundo”, pero yo pensaba en cuánta de mi energía estaba perdiendo por el camino.

Esa pregunta marcó mi límite.

De la yo con roles de manager, viajes en business y reuniones con los decision makers...
a la yo sin títulos, cero beneficios, y con una soledad nunca experimentada en veinte años siempre en primera línea.

El vacío se convirtió en un examen: y ahora, ¿quién eres?

En el mundo corporate es fácil saberlo: te lo dicen los demás. Te lo recuerda tu badge.

Fuera de la empresa, en cambio, te das cuenta de que nadie te presenta ya.

Y entonces tienes que aprender a hacerlo sola.

Al principio, habiendo perdido la coraza empresarial, buscaba un nuevo título.
Pero luego entendí que tenía que recuperar mi voz.

Y la encontré en mis valores: crecimiento, coraje, libertad y belleza.

Cuatro ingredientes que me definen.

Los mezclo cada día, en dosis distintas, dentro de todo lo que hago:

  • crecimiento y coraje al apoyar a los líderes que quieren crear un equipo unido que genera cultura y resultados, no una jerarquía;

  • la belleza de la música y el crecimiento de los pequeños chilenos (y el mío) a través de la fundación, creada con mi marido, que recicla pianos en Nueva York;

  • la libertad de vivir entre San Vito (Puglia, donde nací), Milán y Santiago. Mis tres mundos;

  • la belleza del arte, mi amiga reencontrada, que me recuerda quién era antes de performance y promociones corporativas.

Hoy agradezco esa orden disfrazada de pregunta, porque me hizo reconocer un NO que estaba sofocando desde hacía demasiado tiempo.

Porque siempre habrá noches en las que trabajarás para un título corporativo, y noches en las que trabajarás para ti mismo.

La diferencia no es el horario, sino la dirección que estás dando a tu vida y carrera.

Y tú, , ¿por qué y por quién te quedas despierto por la noche?

Si la respuesta no te satisface, quizá es el momento de parar y reflexionar sobre la dirección que realmente quieres dar a tu vida y a tu carrera.

Hasta la próxima,

Silvia

Anterior
Anterior

"Quiero cambiar pero no sé qué". Empieza por aquí.

Siguiente
Siguiente

¿Te estás decepcionando a ti mismo para no decepcionar a los demás?